El Centro Sociocultural y de Artes La Platea de Retamar-Capellanía acoge desde el pasado jueves 27 de noviembre la exposición fotográfica ‘La Diversidad de la Piel Humana’ presentada por la fotógrafa María del Carmen Carreras Sedeño, miembro de Asfoalh. La muestra se puede visitar en el Centro La Platea Alhaurín de la Torre de lunes a viernes de 18:00 h a 19:30 h hasta el 30 de diciembre de 2025. Información al correo Carmelines16@gmail.com.
La inauguración de la mencionada exposición, a la que acudió numeroso público, fue presentada por el concejal de Deportes y Comunicación de Alhaurín de la Torre, Sergio Cortés, así como por la propia autora. María del Carmen Carreras ha destacado que no solo es una muestra, sino también un proyecto de investigación social. La “Diversidad de la Piel Humana” constituye el tercer proyecto que realiza la fotógrafa y que lo ha descrito como un homenaje a la vida y a la naturaleza, origen de todo. Este último proyecto sigue en la línea de corte humanista.
El hilo conductor de este proyecto es reflexionar sobre la diversidad a través de la piel humana y la pluralidad que conforma la experiencia social contemporánea y en la aceptación de que nada es perfecto, completo ni imperecedero, y que la belleza se encuentra en la imperfección producida por el paso del tiempo.
La muestra incluye 36 retratos de voluntarios pertenecientes a diferentes continentes, presentados con la técnica de tintas pigmentadas sobre lienzo a modo de pergamino. A lo largo del recorrido, las obras ofrecen un catálogo visual donde la piel deja de ser un simple rasgo físico para convertirse en un lenguaje que comunica identidades, memorias y pertenencias.
La disposición de las imágenes permite un tránsito fluido, en el que el espectador puede percibir los detalles de las distintas propuestas visuales. El conjunto de las fotografías destaca por su cuidadoso tratamiento técnico, decorativo por su atrezo vegetal y por una iluminación que realza la textura de la piel. Se trata de retratos, en su mayoría de proximidad, que invitan al espectador a una observación detenida, de detalles que conforman la singularidad de cada individuo.
Esta aproximación estética no solo resalta la belleza de la diversidad, sino que al mismo tiempo es una muestra de la igualdad que la humanidad comparte. Las imágenes ofrecen un catálogo visual donde la piel deja de ser un simple rasgo físico para convertirse en un lenguaje que comunica identidades, memorias y pertenencias.
En conjunto, la exposición consigue articular una propuesta estética y ética de notable coherencia.
Miguel Ángel Moriñigo
Socio de Asfoalh






Y me gustó, tanto la exposición que huí apresuradamente de allí, para que nadie viese que todo lo había cogido y me lo llevaba conmigo.
Me sentí tan mal, porque nadie tuviese la oportunidad de volver a disfrutarlo como yo al verlo allí, pero de pronto en mi casa desperté y me dí cuenta que tan sólo había sido la ilusión de una idea momentánea.
Porque había vivido tan intensa esa Exposición, con la tranquilidad y la paz que transmitía que esa emoción quedó albergada en lo más profundo dentro de mí, y sin querer me había sumergido en un sueño donde las guerras ya no existían y al estar entre esas imágenes fotográficas etéreas que parecen flotar sobre la diversidad de culturas y su piel habitando todas juntas entre sí en perfecta armonía.
Afortunadamente me dí cuenta que la exposición seguía allí para poder seguir siendo deleite y que a otras personas le pudiese transmitir igual que a mí, que a veces uno puede encontrar espacios que albergan sueños fotográficos dormidos, que se han convertido en realidad. Al que llega lo induce a soñar en la diversidad de pieles con naturaleza unidas y diferentes culturas hablándose entre sí, sin gritos, y sin querer percibes todo lo que el arte que está allí transmite y guardas para tí esa sensación de tranquilidad, en la diversidad de cuerpos de culturas distintas habitando entre sí y queda en tu retina memorizado todo y en tu interior esa sensación hermosa, que no todo son desastres, ni guerras, ni catástrofes, que en un pequeño espacio, encuentras esa sensación de paz, respeto y tranquilidad que buscas fusionada con la naturaleza como si fuera una sola piel.Ana Maria Iñiguez